Ayer, fuimos victimas de ésta, íbamos tranquilamente caminando a nuestra cita sorpresa, a comer sushi cuando de repente 2 tipos armados y una mujer nos apuntaron con las armas y bueno… empezó el robo.
Total se perdió mi teléfono celular y mi dinero, gracias a Dios no pasó a más y a ella no le quitaron nada, solo el susto y el hambre (que fue general en los dos), acudimos al servicio de emergencias del 911, el cuál (después de varios intentos) fue rápido en llegar a la zona pero lastimosamente no pudimos dar con los responsables del asalto ni mucho menos recuperar nada de lo perdido.
Lo material se hace, se pierde y se rehace. Gracias a Dios no pasó a más de un susto y no tengamos que estarnos lamentando en estos momentos de una pérdida o daño físico para ninguno de nosotros. Hoy solo queda seguir trabajando, no awebarse y seguir siempre adelante, las cosas vienen y van, pero una vida, su vida vale más que cualquier cosa material.
I’m out!




